La paleta completa en una sola pieza
Centro, hombro, aro, Gu y muteo conviviendo. Cómo usarlos sin que la pieza se convierta en un catálogo de efectos.
Tienes seis sonidos distintos disponibles y la tentación de usarlos todos en el mismo minuto. La regla que funciona: un timbre nuevo por sección, y solo si aporta algo que el anterior no podía decir.
- Intro: centro, volumen bajo, sin percusión. Establece el color base.
- Cuerpo: centro más aro o Gu. Aparece el pulso físico.
- Clímax: registro agudo, notas de hombro puntuales, máxima densidad.
- Salida: centro con muteo, notas cortas, casi susurrado.
Cambio de timbre en el mismo groove
Mismo patrón: primer compás limpio, segundo con percusión de casco. La melodía no cambia.
La prueba del efecto
Quítalo y escucha la pieza otra vez. Si no la echas de menos, sobraba. Los recursos raros funcionan por contraste con lo normal: si todo es raro, nada lo es.
El registro grave es donde más timbres distintos se pueden sacar del mismo campo: centro, borde, yema, palma, con muteo y sin él. Antes de buscar notas nuevas, agota los sonidos que ya te dan estos tres.
Puedes pulsar directamente sobre el instrumento.
¿Has hecho los ejercicios?
Marca la lección solo cuando la hayas practicado con el instrumento. Leerla no cuenta.