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Lección 8 de 48

El pulso: tu reloj interno

Cómo trabajar con metrónomo sin odiarlo y por qué tu tendencia natural es acelerar.

9 min de lectura y práctica50 XPEscala actual: D Kurd

Todo el mundo acelera. Es fisiológico: cuando una figura te resulta cómoda tiendes a apretar, y cuando te cuesta, te tensas y también aprietas. Un metrónomo no está para llevarte el ritmo, está para enseñarte dónde se te va.

Cómo se usa de verdad

  1. 1Ponlo lento. Más lento del que crees necesario. Si puedes tocarlo perfecto a 60, tocarlo a 90 es cuestión de semanas; al revés no funciona.
  2. 2Marca el pulso con el pie mientras tocas. El pie es el que memoriza, no la cabeza.
  3. 3Cuando algo salga bien tres veces seguidas, sube 4 bpm. Ni uno más.
  4. 4Si empiezas a fallar, baja 8 bpm y quédate ahí un rato. No es un retroceso, es el método.

Pulso puro sobre el Ding

Un golpe por pulso. Suena aburrido; hazlo igualmente.

4/4
0
D
0
I
0
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Truco

El test del silencio

Pon el metrónomo a 60 y toca el Ding en cada pulso. A los ocho compases, baja el volumen del metrónomo a cero durante cuatro compases y vuelve a subirlo. Si al volver sigues cuadrado, tienes pulso interno. Si no, sigue trabajándolo: es la habilidad más rentable del instrumento.

Ejercicio

Pulso a tres velocidades

Dos minutos a 60, dos a 80, dos a 100, siempre un golpe por pulso alternando manos. Sin melodía, sin adornos. Observa en cuál de los tres te cuesta más: ese es tu tempo débil.

Rango de tempo sugerido: 60100 bpm

06:00

¿Has hecho los ejercicios?

Marca la lección solo cuando la hayas practicado con el instrumento. Leerla no cuenta.

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