Alternancia D–I: la ley de la economía
Casi todo se toca alternando manos. Entender cuándo romper esa regla es lo que separa a un principiante de alguien que fluye.
Regla de partida: una mano, la siguiente, una mano, la siguiente. Así ninguna mano se cansa, el tempo se estabiliza solo y tienes siempre una mano libre preparada. El 80 % de lo que tocarás sale de aquí.
La excepción: cuando dos notas seguidas están en el mismo lado del instrumento y el tempo es rápido, cruzar la mano contraria cuesta más que repetir la misma. Ahí se repite mano. No es hacer trampa, es economía de movimiento — y a partir del nivel 4 se convierte en una técnica en sí misma.
Alternancia sobre dos notas
1 y 2 están uno a cada lado: la alternancia sale sola.
Cruce controlado
3 y 5 caen del mismo lado. Aquí repite mano izquierda en vez de cruzar.
Practica las dos versiones
Toca cada ejercicio empezando con la derecha y después empezando con la izquierda. Cuesta el doble y vale por cuatro: la mano no dominante es la que te va a limitar durante el primer año.
Mano débil
Tres minutos de escala completa empezando siempre con la mano no dominante. Vas a odiarlo durante dos semanas y después dejará de existir el problema.
Rango de tempo sugerido: 60–80 bpm
¿Has hecho los ejercicios?
Marca la lección solo cuando la hayas practicado con el instrumento. Leerla no cuenta.