Grabarte y escucharte
La herramienta de aprendizaje más barata que existe y la que casi nadie usa por pura incomodidad.
10 min de lectura y práctica70 XPEscala actual: D Kurd
Mientras tocas no puedes escucharte de verdad: tu atención está en las manos. La grabación es la única forma de oír lo que oye el que está enfrente. Con el micrófono del móvil a un metro basta.
Qué escuchar, en este orden
- 1¿El tempo se mueve? Pon el metrónomo encima de la grabación. Es la comprobación más dura y la más útil.
- 2¿Todas las notas suenan igual de llenas? Si una destaca por sorda, es zona de golpeo.
- 3¿Hay dinámica? Si la forma de onda es un rectángulo, estás tocando todo igual.
- 4¿Hay silencio? Cuenta los huecos. Casi siempre faltan.
Clave
Una cosa por semana
De cada escucha sale una sola frase: 'esta semana trabajo el tempo en la sección B'. Anotarla y trabajarla vale más que una lista de diez defectos que no vas a atacar.
¿Has hecho los ejercicios?
Marca la lección solo cuando la hayas practicado con el instrumento. Leerla no cuenta.