Corcheas: llenar sin correr
Duplicar la densidad sin duplicar el tempo. El punto donde la mayoría empieza a acelerar sin darse cuenta.
Dos golpes por pulso en lugar de uno. La trampa es que al tocar más notas el cuerpo interpreta que va más rápido y acelera el pulso. Trabaja siempre alternando un compás de negras y uno de corcheas: es la mejor vacuna.
Negras y corcheas alternadas
Primer compás lento, segundo el doble de denso, mismo pulso.
El acento lo es todo
Ocho corcheas planas suenan a máquina de escribir. Las mismas ocho con la primera de cada dos algo más fuerte suenan a música. La diferencia de volumen que necesitas es mucho menor de la que crees: un 20 % basta.
Escalera de densidad
Cuatro compases de negras, cuatro de corcheas, cuatro de negras. Sin metrónomo la primera vez, con metrónomo la segunda. Compara: la diferencia es tu margen de error.
Rango de tempo sugerido: 60–88 bpm
¿Has hecho los ejercicios?
Marca la lección solo cuando la hayas practicado con el instrumento. Leerla no cuenta.