Acompañar a una voz
Tocar detrás de alguien que canta es un oficio distinto: dejar sitio, sostener y no competir.
El error universal al acompañar es tocar lo mismo que tocarías solo. La voz humana vive más o menos en el mismo registro que tus campos medios y agudos: si tocas ahí todo el rato, la tapas, y el resultado es que los dos suenan peor.
Las tres reglas
- 1Baja de registro. Ding, campos 1 a 4. Deja los agudos para los huecos entre frases.
- 2Reduce a la mitad. Y después otra vez a la mitad. Un acorde arpegiado por compás suele bastar.
- 3Respira con quien canta. Cuando la voz sostiene, tú te mueves; cuando la voz corre, tú sostienes. Nunca los dos a la vez.
Acompañamiento sobrio
La base sostiene la armonía. La 'melodía' de arriba solo aparece en los huecos: eso es lo que haría la voz.
Compatibilidad de tonalidad
Tu handpan no transporta. Antes de acompañar, di en qué escala estás y que la persona pruebe a cantar sobre el Ding. Si le queda incómodo, no hay arreglo posible: cambiad de canción o de instrumento.
Media densidad
Coge un acompañamiento que ya toques y quítale la mitad de las notas. Tócalo así cinco minutos. Después quita la mitad otra vez. Casi siempre la segunda versión es la que funciona en grupo.
¿Has hecho los ejercicios?
Marca la lección solo cuando la hayas practicado con el instrumento. Leerla no cuenta.